Cada cinco segundos, muere una célula. Después sólo fingimos seguir aquí. La comodidad del fango es igual a la dicha de los cobardes. Se suma un segundo y las rosas despiertan al son de nuestros pasos. Cada cinco segundos alguien aparece de repente. Es mencionado de alguna insólita manera. Pero nunca podremos asegurarles durante cuanto…