Observo a la mujer de negro, me pregunto si espera o si sólo se deleita. Me cuestiono sus visitas y en un segundo de reflexión, me inquieta el saber cómo aguarda. Esperar es arriesgarse al abandono, quizá, como lanzarse de un octavo piso, sin cuerda y que la fe denuncie a la esperanza. La mujer,…
Mes: diciembre 2014
Alba
Al amanecer se le llama Alba quizá por ese brillo tenue o por el sacudir del polvo pisado de aquello que nunca fuimos. A los páramos que distan demasiado de un recuerdo conocido también se le llaman Alba. Nadie sabría decir cuantas nubes portan ese nombre. ni cuántas camas ni cuántos ruegos. Nadie sabría decir…