Él decía que no habitaba nada dentro de sí. Que su historia, no era más que un cuento que cuenta un idiota, para adormecer las dudas. Que era un ensayo corroido por las burlas. Que era sólo el himno que entonaba alguien enfadado con la vida. Él caminaba siempre con prisa. Nunca lo vi detenerse…
Mes: enero 2015
Barcos de papel
Cinco minutos, a veces, pueden cambiar el mundo. Si los barcos de papel ganaran la batalla la tinta trazaría la línea como una prófuga. Como la primera estación en que bajan los desertores. Cinco minutos bastaron para afilar demasiado los lápices. Y despojar el alma de los trazos del regreso. Un titular dice hoy que…