Blanca sabe fumar como nadie
Casi como si hubiese
empezado el mundo
a partir de ella.
Por momentos
comprende la vida
y otras, hace esquemas
de dilemas guardados
en canciones de rock.
Tiene lo dedos de marfil
y se hacen contrabandos
de las cosas que toca
Se revuelve el pelo
y ríe
Blanca siempre ríe
a tiempo de alegrar a las tristezas.
Y se marcha caminando
o tropezando
porque un día
venció a la gravedad.
Blanca es, a veces, todas las cosas
y otras les pone nombre
o quizá es que ellas
querían morir llevándolo.
Le gusta el chocolate con caramelo
y los caminos que se alargan horas.
Un día creó un mundo
desde entonces
sabe perderse como nadie
y hacer que el infinito
acabe en el número
de papeles que
guarda su bolso.
Donde se escribe cada día
el secreto
de las cosas que llevan su nombre
como una bota desnuda
un cigarro en un portal
o las galletas
con diamantes de chocolate.
Blanca es a veces,
todo lo que nunca se adivina
y de vez en cuando
quizá en una o dos ocasiones
haya un par de fiestas
que inauguran
los viernes que se enamoran de ella.
Blanca sabe fumar como nadie
Y en algunos días,
lo peor de ella es que camina
como la mujer más hermosa del mundo.
Casi como si hubiese
empezado el mundo
a partir de ella.
Dedicado a Blanca.