No me hables de la lluvia. No menciones esa condena de gota a gota, de herida a herida que recorre cualquier poro de tu cuerpo sin permiso. No ensayes una defensa para las tormentas que nos acorralan, ni te obceques… Seguir leyendo →
Era la electricidad de sus manos. O que se llevo la suma de las horas que se anclaban al tiempo y se soldaban al aire que él respiró durante 6 horas. Era un lapso que desembocó en la nada más… Seguir leyendo →
© 2026 Medea en octubre — Funciona gracias a WordPress
Tema realizado por Anders Noren — Ir arriba ↑